
Del 19 al 26 de julio, La Escuela de Iniciación Musical Santa Cecilia celebró con profunda alegría y gratitud sus XV años de historia, un camino construido con música, esfuerzo, compromiso, y sobre todo, con el corazón de tantas personas que han hecho posible que este proyecto siga creciendo y dejando huella en la vida de cada uno de nuestros niños y jóvenes.
Para conmemorar este aniversario tan especial, vivimos una serie de actividades y conciertos que nos permitieron celebrar el presente, recordar nuestra historia y renovar la esperanza en el futuro.
Las celebraciones comenzaron con el Primer encuentro sinfónico por la música y la paz, un espacio de convivencia, aprendizaje y fraternidad entre jóvenes músicos de diferentes comunidades de Oaxaca, y otros estados del país, que culminó con un hermoso concierto en el que la música se convirtió, una vez más, en un lenguaje capaz de unirnos y emocionarnos.

Tuvimos la oportunidad de participar en un enriquecedor conversatorio sobre la música y la paz, donde reflexionamos sobre el poder transformador de la música y su capacidad para construir puentes, generar encuentros y contribuir a una sociedad más humana y solidaria.
Uno de los momentos más significativos fue el espacio dedicado a la recuperación de la memoria histórica de nuestro proyecto. A través de testimonios, recuerdos y experiencias, recorrimos estos quince años de camino, reconociendo a quienes han sido parte fundamental de esta historia, y recordando los sueños que dieron origen a la Escuela de Iniciación Musical Santa Cecilia. Una detallada exposición fotográfica nos permitió volver la mirada hacia momentos, rostros y experiencias que forman parte de nuestra identidad. Cada imagen se convirtió en un pequeño fragmento de una historia compartida, una historia que continúa escribiéndose con cada generación de estudiantes.
Culminamos los festejos poniendo nuestro camino en manos de Dios, con una Celebración Eucarística de acción de gracias, por todos los frutos recibidos y por las personas que han acompañado y sostenido este proyecto. Nuestros alumnos, exalumnos, maestros e invitados se unieron para ofrecer un gran concierto dedicado a la comunidad, haciendo resonar la alegría de estos XV años a través de la música. Coronamos este gran día con una hermosa convivencia como expresión de fraternidad y sentido de comunidad que nos caracteriza.

Hoy, al mirar estos quince años, queremos decir: ¡GRACIAS! Gracias a nuestros alumnos, familias, maestros, colaboradores, instituciones, donantes, amigos y a toda la comunidad que ha creído en este proyecto. Gracias a quienes estuvieron desde el inicio, y a quienes se han sumado a lo largo del camino. Gracias por cada ensayo, cada concierto, cada aprendizaje, cada dificultad superada y cada sueño compartido.
Celebrar 15 años no es solamente mirar hacia atrás; es también renovar nuestro compromiso con la formación musical, humana y comunitaria de las nuevas generaciones.
¡Que la música siga siendo para nuestra escuela un camino de encuentro, paz, esperanza y transformación!


